Muchas veces ha sido deslegitimada
la teoría social de ciertos autores de la disciplina sociológica, por errores que
van de la mano con su contexto histórico. Un claro ejemplo son las grandes
teorías que dieron origen a la sociología, como Marx, Durkheim o Comte, quienes
fueron acusados de plasmar
teleológicamente la realidad en sus grandes teorías. A partir de estas acusaciones,
la sociología adquirió cierto temor de cometer el mismo error, se propuso alejarse de las teorías que abarcaran largos tiempos, y se quedó realizando sociología
de la situación. La teoría sociológica –y la ciencia en general- están en una constante
reformulación y perfeccionamiento. El conocimiento adquiere un avance en forma de espiral,
debido a que se va nutrificando y
adecuando a la manera en que decidamos
mirar la realidad.
La sociología que nos brinda
Bourdieu, una muy compleja, como toda teoría, afronta ciertas críticas que van ligadas
a la pluralidad de los individuos en las sociedades contemporáneas, ocasionada
por la creciente tecnologización del mundo. Éstas críticas ayudarán a repensar
su sociología y mejorarla.
Una de las primeras críticas a la
obra de Bourdieu está relacionada con las diferencias entre las distintas
clases sociales que él plantea en su teoría del gusto. El argumento va de la
siguiente manera, una creciente tecnologización, promueve una mayor
comunicación entre las personas de
diferentes partes del mundo, y por lo tanto un mayor intercambio de
conocimientos, esto provocará más pluralidad entre las personas pues sus
significados y sus formas de expresión se van mezclando sin importar la
distancia.
Mafessoli da por sentado que las
sociedades contemporáneas son sociedades postmodernas, pues contienen un alto
grado de pluriculturalismo y por lo
tanto una vasta multiplicidad de representaciones simbólicas entre los
individuos que la conforman.
De ahí se infiere que la
pluralidad de los individuos que tiende a un proceso personalización
especializada, a la conformación de grupos identitarios cada vez más cerrados,
ocasionan un cambio en la organización social. Es decir, las clasificaciones
que Bourdieu establece quedan muy cuestionadas ante la basta pluralidad de los
individuos, y esto conlleva a que el
concepto de habitus se reformule
tomando en cuenta que la gente cada
vez intenta buscar la propia identidad, de manera sumamente narcisista.
Los habitos van cambiando en
relación al cambio de nuestra vida cotidiana, es decir, mientras más
tecnologización tengamos, nuestra forma cotidiana de relacionarnos con los
demás está en continuo cambio, y ya no tenemos un único yo, sino múltiples de
acuerdo a la forma de comunicación (teléfono, pantalla, cara a cara, etc.) que
establezcamos en nuestras relaciones. Aquí vendría otra crítica Bourdieu, en
cuanto al lenguaje que está utilizando, puesto que algunos autores de la postmodernidad
afirman que nuestra vida cotidiana va cambiando de manera mucho más ágil que
nuestro lenguaje, dejando ambigua la manera en que utilizamos ciertos términos
que adquieren cada vez un mayor número de significados. Mafessoli ante esto
dice, que cuando realicemos investigaciones relacionadas con la sociedad
postmoderna, nos veremos en la necesidad de utilizar epistemología de
diferentes ramas científicas, y no sólo de sociología, psicología o
antropología.
La vida social no puede ser explicada sociológicamente si no se
estudian las formas a través de las cuales la vida social se recrea a sí misma
en la cotidianidad. Los fenómenos que expresa la posmodernidad hace necesario el uso de conceptos epistemológicos
de diferentes disciplinas, y no de disciplinas segmentadas. [i]
Bourdieu,
utilizando sus palabras, realiza una sociología que sólo puede ser consumida
por sociólogos, debido a su construcción altamente teórica y con muchos
conceptos del campo de la sociología.
Cuando
Lipovetsky habla de la transformación de los valores en la sociedad actual,
vemos sin duda una controversia con la teoría de distinción en Bourdieu, puesto
que indica que el individuo quiere darse
lujos, y en la teoría de Bourdieu los únicos que se dan lujos son los de la
clase alta. Lipovetsky, menciona que hay un mínimo de austeridad y un máximo de
deseo, culto al yo mismo, más elecciones privadas posibles, mucha más
liberación personal. Este bombardeo masivo del cuidado de la persona implica
también muchas más opciones a las cuales acudir, por ejemplo, además de la
medicina occidental, ahora tenemos más tipos de medicina, tradicional,
homeopática, oriental, etc. Lipovetsky no está haciendo una distinción entre
quienes acudirán a cierto tipo de cuidados, sin embargo, en mi opinión, supongo
que aunque sea el caso y haya una
creciente pluralización, ésta siempre estará supeditada a la división de las
clases sociales.
Según algunas teorías de la
hipermodernidad, enfatizan que los individuos son cada vez más efímeros en su
manera de pensar, son cada vez más flexibles y fluidos, porque buscan una mayor
libertad en su vida ya que una mayor información les permite estar cuestionando
de manera constante su realidad, sin embargo, son individuos que están más
desestructurados, esto se refleja en su inestabilidad y en la facilidad en que
pueden ser influenciados, son menos profundos, son más escépticos y más
acelerados. ¿Entonces esto quiere decir, que el estructuralismo que nos está
planteando Bourdieu se está debilitando? En las teorías postmodernas, el
individuo ya no tiene un yo
determinado por la estructura, es decir, tiene
una amplia gama de elección en la cual desenvolverse, y por lo tanto,
puede estar siempre indeciso de lo que se “es”, es decir, en algún momento
histórico, si se nacía en una familia de carpinteros, de manera casi natural,
sabía uno que sería carpintero en un futuro, ahora, tenemos esta capacidad de
elegir entre muchas opciones. Y ahí queda cuestionada la teoría de Bourdieu,
cuando dice que los sujetos jugamos determinadas posiciones en la estructura;
sin embargo creo que P.B. libra esta critica cuando afirma que existen
estrategias para que los sujetos se puedan consagrar y escalar en la estructura social.
Otra crítica relacionada con lo
que plantea Lipovestky, es sobre las clasificaciones que realiza Bourdieu, puesto que una sociedad que
se pluraliza de mil formas, resulta casi inoportuno intentar clasificarla, ya
que el habitus homogeniza a las
clases. Lahire, critica las condiciones homogéneas de socialización, y pregunta
en qué condiciones los actores pueden ser demasiado homogéneos y en qué
condiciones demasiado plurales, dado que nos hayamos en sociedades
hiperdiferenciadas, yo respondería de la siguiente manera, en efecto nos
encontramos en sociedades hiperdiferenciadas, pero en un sentido sumamente
superficial, además de que habría que plantear cuáles sociedades son las
hiperdiferenciadas, pues aún en México, resulta muy ficticia esta teoría, dado
que el capital económico, determina en gran medida a las clases sociales, y hay
un nivel muy alto de violencia simbólica ejercido por las clases dominantes. Mi
crítica a Lahire, va en el tenor de que
se está olvidando de la dominación y de la pluralidad de la que habla es
superficial y efímera, y sobre las bases en la que está establecida, es más
sólida y profunda.
Dentro de la crítica que realiza
Lahire a la teoría de Bourdieu, sobre la consumación de una sociología que haga
grandes teorías, me parece que Lahire, está dejando de lado, el gran aporte que
ha realizado Norbert Elías, a la sociología de la situación, es decir, la
necesidad de hacer una sociología histórica de larga duración que retome los
procesos, puesto que no podemos estar adecuando nuestras investigaciones a
nuestra temporalidad, que es muy corta, esta visión limita nuestro análisis.
Por lo tanto, me parece obvio, que
si realizamos una sociología de larga duración, no podemos sustentar todos
nuestros argumentos de manera empírica, respaldar con casos concretos como lo propone
Lahire (a través de encuestas, cuestionarios, prácticas de campo) y sí, es
cierto que debemos utilizar los archivos para darle la perspectiva histórica,
sin embargo, la utilización de archivos implica tener teorías de larga
duración.
Ahora retomando un poco lo que acontece
en nuestra sociedad que cada vez tiene más información, más tecnlogización, más
masificación, y aumento de población que ocasiona más pluralidad. En efecto, cada
vez hay más diferencias entre las personas, sin embargo, me atrevería a decir
que podemos percibir ciertas maneras de ser: caminar, hablar, comer, moverse,
decir, pedir, que son distintivas de cada clase social, que no son determinadas
a partir de una mirada superficial (como lo hace la postmodernidad) como la
forma de vestir o lo que consumen, o ven , sino de una manera más profunda,
como el habitus y como dice Bourdieu, no son las cosas que se consumen,
sino la manera en que lo hacen, desde esta perspectiva yo creo que no existiría
una discrepancia entre las teorías de las postmodernidad que a mi gusto, hacen
un análisis de la superficialidad a la que se someten las personas en su preocupación
por su apariencia superficial, durante la planeación de lo que ellos quisieran
aparentar de su persona.
La crítica a Bourdieu más
apropiada que encuentro, es la de Scott Lash, pues se observa que no logra
explicar con minuciosidad la génesis de los campos y su relación con la
modernidad. Esta crítica se me hace muy fuerte a su pensamiento, dado que aunque
no lo menciona, pero en su obra, se ve muy plasmada la teoría del proceso
civilizatorio de Elías, pues es ahí donde explica la génesis de la civilidad,
que está totalmente asociada a los parámetros que retoma Bourdieu para medir el
gusto legítimo.
Sobre todo si retomamos la obra de
Bourdieu para analizar a una sociedad que cada vez está más globalizada, y el
cambio tiende a ser continuo y
direccionado, obliga a hacer un análisis de periodos largos y hacer una
imbricación entre la inmediatez y las largas distancias, así como de vida
cotidiana y procesos estructurales. Me parece que la sociología de Elías
complementa en gran medida la sociología de Bourdieu.
Para cerrar, considero oportuno
comentar, que me parece mucho más adecuado retomar el pensamiento postmoderno
de diferentes autores para analizar a la sociedad, es decir, quitarle
cuestiones políticas e ideológicas a nuestro qué hacer científico, así como una
mayor multidisciplinariedad, la eliminación la historia hegeliana, Dentro de este marco se encuentra Bourdieu, en
el post-estructuralismo, así como Giddens o Foucault, Scott Lash lo menciona,
en la teoría de Bourdieu, se observa una dosis de posmodernidad, sin embargo, esto
es diferente a observar a la sociedad, como una sociedad postmoderna. Sostengo
que hacer esto es cometer un grave error de subjetividad, pues finalmente se me
hace un prejuicio catalogarla como tal.
Bibliografía
·
Lahire
Bernard, Por una Sociología Psicológica.
·
Lash
Scott. Sociología del posmodernismo,
Buenos Aires, Amorrortu, 1990.
·
Norbert
Elías, El proceso de la civilización, México D.F, 1979.
·
Vías
Esther. Posmodernidad, Biblios, Buenos Aires, 2005.
·
http://www.difusioncultural.uam.mx/casadeltiempo/01_oct_nov_2007/casa_del_tiempo_eIV_num01_47_51.pdf