jueves, 29 de noviembre de 2012

Algunas críticas a P.B.


Muchas veces ha sido deslegitimada la teoría social de ciertos autores de la disciplina sociológica, por errores que van de la mano con su contexto histórico. Un claro ejemplo son las grandes teorías que dieron origen a la sociología, como Marx, Durkheim o Comte, quienes fueron acusados de  plasmar teleológicamente la realidad en sus grandes teorías. A partir de estas acusaciones, la sociología adquirió cierto temor de cometer el mismo error,  se propuso alejarse de las teorías que abarcaran  largos tiempos, y se quedó realizando sociología de la situación. La teoría sociológica –y la ciencia en general- están en una constante reformulación y perfeccionamiento. El conocimiento  adquiere un avance en forma de espiral, debido a  que se va nutrificando y adecuando  a la manera en que decidamos mirar la realidad. 
La sociología que nos brinda Bourdieu, una muy compleja, como toda teoría, afronta ciertas críticas que van ligadas a la pluralidad de los individuos en las sociedades contemporáneas, ocasionada por la creciente tecnologización del mundo. Éstas críticas ayudarán a repensar su sociología y mejorarla.
Una de las primeras críticas a la obra de Bourdieu está relacionada con las diferencias entre las distintas clases sociales que él plantea en su teoría del gusto. El argumento va de la siguiente manera, una creciente tecnologización, promueve una mayor comunicación  entre las personas de diferentes partes del mundo, y por lo tanto un mayor intercambio de conocimientos, esto provocará más pluralidad entre las personas pues sus significados y sus formas de expresión se van mezclando sin importar la distancia.
Mafessoli da por sentado que las sociedades contemporáneas son sociedades postmodernas, pues contienen un alto grado de pluriculturalismo  y por lo tanto una vasta multiplicidad de representaciones simbólicas entre los individuos que la conforman.
De ahí se infiere que la pluralidad de los individuos que tiende a un proceso personalización especializada, a la conformación de grupos identitarios cada vez más cerrados, ocasionan un cambio en la organización social. Es decir, las clasificaciones que Bourdieu establece quedan muy cuestionadas ante la basta pluralidad de los individuos,  y esto conlleva a que el concepto de habitus se reformule tomando en cuenta que la gente cada vez intenta buscar la propia identidad, de manera sumamente narcisista.
Los habitos van cambiando en relación al cambio de nuestra vida cotidiana, es decir, mientras más tecnologización tengamos, nuestra forma cotidiana de relacionarnos con los demás está en continuo cambio, y ya no tenemos un único yo, sino múltiples de acuerdo a la forma de comunicación (teléfono, pantalla, cara a cara, etc.) que establezcamos en nuestras relaciones. Aquí vendría otra crítica Bourdieu, en cuanto al lenguaje que está utilizando, puesto que algunos autores de la postmodernidad afirman que nuestra vida cotidiana va cambiando de manera mucho más ágil que nuestro lenguaje, dejando ambigua la manera en que utilizamos ciertos términos que adquieren cada vez un mayor número de significados. Mafessoli ante esto dice, que cuando realicemos investigaciones relacionadas con la sociedad postmoderna, nos veremos en la necesidad de utilizar epistemología de diferentes ramas científicas, y no sólo de sociología, psicología o antropología.

La vida social no puede ser explicada sociológicamente si no se estudian las formas a través de las cuales la vida social se recrea a sí misma en la cotidianidad. Los fenómenos que expresa la posmodernidad hace  necesario el uso de conceptos epistemológicos de diferentes disciplinas, y no de disciplinas segmentadas. [i]

Bourdieu, utilizando sus palabras, realiza una sociología que sólo puede ser consumida por sociólogos, debido a su construcción altamente teórica y con muchos conceptos del campo de la sociología.
Cuando Lipovetsky habla de la transformación de los valores en la sociedad actual, vemos sin duda una controversia con la teoría de distinción en Bourdieu, puesto que  indica que el individuo quiere darse lujos, y en la teoría de Bourdieu los únicos que se dan lujos son los de la clase alta. Lipovetsky, menciona que hay un mínimo de austeridad y un máximo de deseo, culto al yo mismo, más elecciones privadas posibles, mucha más liberación personal. Este bombardeo masivo del cuidado de la persona implica también muchas más opciones a las cuales acudir, por ejemplo, además de la medicina occidental, ahora tenemos más tipos de medicina, tradicional, homeopática, oriental, etc. Lipovetsky no está haciendo una distinción entre quienes acudirán a cierto tipo de cuidados, sin embargo, en mi opinión, supongo que aunque sea el caso y  haya una creciente pluralización, ésta siempre estará supeditada a la división de las clases sociales.
Según algunas teorías de la hipermodernidad, enfatizan que los individuos son cada vez más efímeros en su manera de pensar, son cada vez más flexibles y fluidos, porque buscan una mayor libertad en su vida ya que una mayor información les permite estar cuestionando de manera constante su realidad, sin embargo, son individuos que están más desestructurados, esto se refleja en su inestabilidad y en la facilidad en que pueden ser influenciados, son menos profundos, son más escépticos y más acelerados. ¿Entonces esto quiere decir, que el estructuralismo que nos está planteando Bourdieu se está debilitando? En las teorías postmodernas, el individuo ya no tiene un yo determinado por la estructura, es decir, tiene  una amplia gama de elección en la cual desenvolverse, y por lo tanto, puede estar siempre indeciso de lo que se “es”, es decir, en algún momento histórico, si se nacía en una familia de carpinteros, de manera casi natural, sabía uno que sería carpintero en un futuro, ahora, tenemos esta capacidad de elegir entre muchas opciones. Y ahí queda cuestionada la teoría de Bourdieu, cuando dice que los sujetos jugamos determinadas posiciones en la estructura; sin embargo creo que P.B. libra esta critica cuando afirma que existen estrategias para que los sujetos se puedan consagrar  y escalar en la estructura social.
Otra crítica relacionada con lo que plantea Lipovestky, es sobre las clasificaciones que  realiza Bourdieu, puesto que una sociedad que se pluraliza de mil formas, resulta casi inoportuno intentar clasificarla, ya que el habitus homogeniza a las clases. Lahire, critica las condiciones homogéneas de socialización, y pregunta en qué condiciones los actores pueden ser demasiado homogéneos y en qué condiciones demasiado plurales, dado que nos hayamos en sociedades hiperdiferenciadas, yo respondería de la siguiente manera, en efecto nos encontramos en sociedades hiperdiferenciadas, pero en un sentido sumamente superficial, además de que habría que plantear cuáles sociedades son las hiperdiferenciadas, pues aún en México, resulta muy ficticia esta teoría, dado que el capital económico, determina en gran medida a las clases sociales, y hay un nivel muy alto de violencia simbólica ejercido por las clases dominantes. Mi crítica a Lahire, va en el tenor de  que se está olvidando de la dominación y de la pluralidad de la que habla es superficial y efímera, y sobre las bases en la que está establecida, es más sólida y profunda.
Dentro de la crítica que realiza Lahire a la teoría de Bourdieu, sobre la consumación de una sociología que haga grandes teorías, me parece que Lahire, está dejando de lado, el gran aporte que ha realizado Norbert Elías, a la sociología de la situación, es decir, la necesidad de hacer una sociología histórica de larga duración que retome los procesos, puesto que no podemos estar adecuando nuestras investigaciones a nuestra temporalidad, que es muy corta, esta visión limita nuestro análisis.
Por lo tanto, me parece obvio, que si realizamos una sociología de larga duración, no podemos sustentar todos nuestros argumentos de manera empírica, respaldar con casos concretos como lo propone Lahire (a través de encuestas, cuestionarios, prácticas de campo) y sí, es cierto que debemos utilizar los archivos para darle la perspectiva histórica, sin embargo, la utilización de archivos implica tener teorías de larga duración.
Ahora retomando un poco lo que acontece en nuestra sociedad que cada vez tiene más información, más tecnlogización, más masificación, y aumento de población que ocasiona más pluralidad. En efecto, cada vez hay más diferencias entre las personas, sin embargo, me atrevería a decir que podemos percibir ciertas maneras de ser: caminar, hablar, comer, moverse, decir, pedir, que son distintivas de cada clase social, que no son determinadas a partir de una mirada superficial (como lo hace la postmodernidad) como la forma de vestir o lo que consumen, o ven , sino de una manera más profunda, como  el habitus y como dice Bourdieu, no son las cosas que se consumen, sino la manera en que lo hacen, desde esta perspectiva yo creo que no existiría una discrepancia entre las teorías de las postmodernidad que a mi gusto, hacen un análisis de la superficialidad a la que se someten las personas en su preocupación por su apariencia superficial, durante la planeación de lo que ellos quisieran aparentar de su persona.
La crítica a Bourdieu más apropiada que encuentro, es la de Scott Lash, pues se observa que no logra explicar con minuciosidad la génesis de los campos y su relación con la modernidad. Esta crítica se me hace muy fuerte a su pensamiento, dado que aunque no lo menciona, pero en su obra, se ve muy plasmada la teoría del proceso civilizatorio de Elías, pues es ahí donde explica la génesis de la civilidad, que está totalmente asociada a los parámetros que retoma Bourdieu para medir el gusto legítimo.
Sobre todo si retomamos la obra de Bourdieu para analizar a una sociedad que cada vez está más globalizada, y el cambio tiende a ser continuo  y direccionado, obliga a hacer un análisis de periodos largos y hacer una imbricación entre la inmediatez y las largas distancias, así como de vida cotidiana y procesos estructurales. Me parece que la sociología de Elías complementa en gran medida la sociología de Bourdieu.
Para cerrar, considero oportuno comentar, que me parece mucho más adecuado retomar el pensamiento postmoderno de diferentes autores para analizar a la sociedad, es decir, quitarle cuestiones políticas e ideológicas a nuestro qué hacer científico, así como una mayor multidisciplinariedad, la eliminación la historia hegeliana,  Dentro de este marco se encuentra Bourdieu, en el post-estructuralismo, así como Giddens o Foucault, Scott Lash lo menciona, en la teoría de Bourdieu, se observa una dosis de posmodernidad, sin embargo, esto es diferente a observar a la sociedad, como una sociedad postmoderna. Sostengo que hacer esto es cometer un grave error de subjetividad, pues finalmente se me hace un prejuicio catalogarla como tal.





Bibliografía

·         Lahire Bernard, Por una Sociología Psicológica.
·         Lash Scott. Sociología del posmodernismo, Buenos Aires, Amorrortu, 1990.
·         Norbert Elías, El proceso de la civilización, México D.F, 1979.
·         Vías Esther. Posmodernidad, Biblios, Buenos Aires, 2005.

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